Yo también tengo mis mierdas.

Soy la calma y la tormenta, alérgica a la rutina, coleccionista de historias, tan real como imperfecta.

Una hija de vecino, con mis miedos y rarezas.

Tal vez una loca del coño, tal vez seas tú el demente… Siempre nos quedará la duda, como el final de todos aquellos libros que nunca llegué a leer y con sus tres últimas páginas hice aviones de papel.

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