image

Cuando reúnas el valor suficiente para gritarle al mundo que nada es lo que parece, que eres tú quien abre las heridas para después quejarse porque escuecen, que meter el dedo en la llaga es tu deporte favorito, que tu misión en la vida es mantenerme a la espera en tus idas y venidas, que me prefieres frágil y dolida…  ése día, mi pequeño mentiroso, podrás mirarme a los ojos sin que te tiemblen las rodillas, se irá la vergüenza por los pasillos en una corta despedida, verás dibujarse en mi cara la ansiada sonrisa en mitad de éste “moderno melodrama” y gritarás al mundo que nada es lo que parece, que llegaron otras pero me amaste siempre y, en un renuncio, tal vez me convenzas de que no fue crueldad sino una infantil tendencia a elegir la hipocresía por un absurdo miedo a marcar la diferencia.

Valentina Maleza

Anuncios