Buscar

ValentinaMaleza

"ciclotimia intermitente"

Categoría

Amor intermitente

Ahora que ni tú ni yo somos ya la sombra de lo que fuimos.

No puedo pasarme la vida entera llorando por tí.

En algún momento tendré que olvidarte o fingir que es así, que ya no echo de menos que me despiertes a besos cuando vuelves de tus paseos por el puerto, al alba… 

Que ya no me flagelo, casi literalmente, por haberte dejado ir…

 Que ahora soy de piedra y me importa una mierda a qué cinturas se ciñan tus manos,
de quien hablen tus canciones, ahora que hay un océano entre tus talentos y mis manías…

Ahora que ni tú ni yo somos ya la sombra de lo que fuimos…

Encontramos el norte y lo perdimos en menos de lo que tarda en consumirse mi cigarro cuando fumo, nerviosa, calculando los metros que me separan de la tragedia.

Tendré que inventar una excusa para ordenar las letras y que no falte en tu nombre ninguna de ellas.

Anuncios

Mira por dónde, asoma mi sonrisa.

¿Para qué iba yo a querer salvar al mismo que planificó mi lapidación con premeditación y tan torpe alevosía? Sabiendo cuánto dolería, él se echó a reír y yo me senté a esperar a que un día saliera la verdad y, solita, limpiara mi nombre.

En otra ocasión, puede que, en vez de echarnos entre nosotras a los leones, seamos todos más humildes y menos cabrones.

No me crecerán alas en la espalda ni lo pretendía pero, de todos mis defectos, la estupidez no es uno de ellos.

Y sabía, lo sabía, que no siempre basta con ser lista, que aveces hay que dejar que el tiempo ponga en su sitio a los héroes y a los villanos, que de tanto llorar se formarían pantanos a mis pies y alguien iba a ahogarse en uno de ellos.

Basta de mentiras, de historias para no dormir, de lucir disfraces…

Deja la capa y devuelve la corona.

Mira por donde asoma mi sonrisa, renovada, renacida, recién exprimida…

Creiste que nunca saldría de donde me encerraste y ahora me oyes gritar desde balcones a los que nadie tenía que volver a asomarse.

Creías que me lapidabas y no esperabas que volviera a levantarme.

Imagen: @yaaaizamor

Domingos de insomnio.

…y hacerle fotos mientras duerme, así, con mi nombre colgado en el pecho, una respiración pausada, el olor del aire al regresar de él a la habitación otra vez, el color de la tinta que dibuja una vida en su brazo, sus manos descansando entre las mías y las ganas contenidas de despertarle a soplidos, a sorbos, a mordiscos… 

@valentinamaleza

Qué sabrás tú de amor, si te arde todavía la nostalgia entre las piernas

Qué sabrás tú de amor, si te arde todavía la nostalgia entre las piernas.

Qué sabrá ella de cuantas veces me he forzado a sonreír por no darte a ti el gusto de ver las cicatrices que dejaron nuestras guerras civiles.

Escondías todas tus sirenas de piernas de neón en una habitación a la que también a mi me invitaste.

Aún no sé si me quisiste o eso también te lo inventaste.

Tú y yo conocemos nuestras verdades universales; las que duelen y las que curarían todos los males.

El tiempo cura o tortura según quien lo gaste.

Tu jugaste a hacer arder las horas en mis muñecas y ahora pretendes también borrar mis letras, tus huellas dactilares, la memoria… toda un historia.

Dicen que todo pasa por algo.

A mi, el rencor me dio el valor necesario para escribir desde lo más profundo de mis ovarios cuando la otra opción era agachar la cabeza y dejar que bailaras sobre mi tejado.

Entraste en mi cama con los pies sucios y te llevaste después las sábanas.

Hiciste con ellas el disfraz de fantasma que llevas puesto en ésas fotos en blanco y negro.

Te regalo las sábanas y me quedo con los recuerdos .

No te voy a olvidar porque quiero pensar que en algún momento fueron verdad tus miradas de cordero degollado.

Sé, de tu propia boca, que aunque te vayas lejos me sientes muy cerca.

El rencor me dió el valor y el tiempo me dió la fuerza para aceptar mi error, para asumir las consecuencias y usar el dolor para levantar y reconstruir los castillos de arena que contigo se elevaron, temerarios, en días de viento sobre cimientos de plastilina.

Qué sabrá ella de nuestras promesas y nuestros secretos.

Qué sabrá ella de amar con los ojos abiertos si no estaba allí, entre nuestros cuerpos.

@valentinamaleza

Cuidado conmigo, amor mío.

Cuidado conmigo, amor mío. He aprendido a dormir con los ojos abiertos, a llorar hacia adentro, a estar allí sin ser vista… Como a la más veterana de las periodistas, llegan a mí las noticias sin preguntar siquiera porque, de entre todos los humanos, tú eres el único que aún no se ha enterado de que elegiste a la más tonta porque aún no me has olvidado.

Buscando lo más opuesto a lo que de mí te atrajo, diste con su encefalograma plano.

De todos los cerebros, el menos sano.

Aún puedes caer más bajo.

No sabes cuánto me alegro de tu medalla de bronce en los paralímpicos del amor. No sabes cuantas risas nos has proporcionado a los que, además de tener cerebro, también lo usamos para algo más que juzgar y fingir.

¿No decías que era una loca desquiciada ésta con la que ahora te haces fotos en la cama?

Somos todas unas desequilibradas.

Mi pequeño mentiroso, se ven tan pequeñas tus manos en las fotos… Son como las pezuñas de un puerco espín, pero cuidado conmigo, amor mío. Todos tus atentados me han servido para aprender a dormir con los ojos abiertos.

Sabes que ya no conozco el miedo, que hace tiempo que no te creo, que regresaste tantas veces como estrellas llenan el cielo una noche tranquila en mitad del desierto…

Cuidado conmigo, amor mío porque la caja de Pandora puede abrirse en cualquier momento.

Si escupes hacia arriba, siempre te caerá en la cara. Es una sencilla lección de vida y la tengo bien aprendida.

https://www.instagram.com/valentinamaleza

Noctámbula.

Anoche, a ésas horas, aún no dormia, pero sé como de cortas son las patas de las mentiras y evitaba tener que improvisar una tan piadosa que, al ser yo también coja, me atrapara a medio camino, enrojecieran mis orejas y, con una orden de alejamiento, terminara antes de tiempo una historia que justo empieza a despertar. 

Ahora que vas cogiendo forma y hasta tienes una voz y un nombre, pongámosle banda sonora, aqui y ahora.

Serás el más valiente de los hombres cada vez que se te ocurra una manera de acortar la espera.

https://instagram.com/valentinamaleza

Un garabato y un mordisco.

Cuando se juntan las ganas de querer con el no poder dejar de hacer, te asalta una duda y enmudeces.

La realidad encontró a la ficción en un callejón y la superó con creces.

Hay que joderse. Cuanto más se de ti, menos se de mi y a veces, sólo a veces, creo haber encontrado la belleza en los silencios, en las pausas y en los tiempos que, contra mareas y vientos, se abren camino a besos y a codazos.

A versos y a codazos.

Antes de tí y después de aquel coleccionista de huesos, creí que nada volvería a coger forma, que nadie volvería a hablar jamás mi mismo idioma, que mi cuerpo se evaporaría y sólo me quedarían los sesos y, mira por donde, estoy aquí gracias a ellos.

Podría ser más alta, más guapa, tener más pecho y quedar mejor en las fotos pero no es el caso y, de hecho, si no eres tú, será otro quien me quiera siendo un garabato, un mordisco, un bicho raro…

Me alegro de haberte conocido y ser un suspiro de madrugada.

Fue cuando te conocí que me convertí en unicornio.
https://instagram.com/valentinamaleza

https://instagram.com/valentinamaleza

Con una neurona no basta.

Una mirada así , hacía tiempo que no pasaba por aquí . Almenos no tan sincera, eso seguro.

Tú que fuiste serpiente en otra vida, te diste a ésta con la lección muy bien aprendida y, tentarme a mi no es fácil , lo juro.

Con una neurona no basta para entender mi pasado , compartir con mis fantasmas el presente y, teniéndome en frente, imaginar un futuro, perdiendo por el camino algún diente tal vez, un par o tres de kilos y algunas horas de sueño también .

Hay un universo bajo mi falda pero, con una neurona, no basta.

Con esa manera que tienes tú de hacer las cosas, sin despeinarte, llegaste decidido a quedarte , a matar monstruos , a ser calcetín blanco en zapato negro y sin saber si vas a caer de pié , ésta vez, arriesgas todo a una sola carta. Eres como Mahoma moviendo la jodida montaña .

Si tu supieras donde guardo los meñiques del último que vino a partirme en dos…

Llevas un poco de primavera en el pelo.

Déjala ahí, créeme, te queda bien.

No te sacudas la inocencia con la tozudez y la vehemencia de los amantes suicidas. Deja que sea el tiempo el que decida qué hacer con ella.

Si vale la pena, podemos remar en contra. O a favor, ya veremos.

Sabes que la realidad siempre supera la ficción y, ¿por qué no?

Aún en plena tarea de tratar de oír lo que te callas, respetando las pausas, peinando tu barba, aprendiendo de ti… contigo. Pero con una neurona no basta para entender lo que pasa cuando me miras así y tienes seis manos, dos corazones y un sólo pulmón.

Con una neurona, no basta.
https://instagram.com/valentinamaleza

https://instagram.com/valentinamaleza

Tramposo

Qué tendrán que ver las putas meninas con la forma de tus labios al soltar una mentira piadosa tras otra, hasta coger forma, hacerse bola, atragantarse y salir a la luz como salen los mosquitos en verano, molestos, ruidosos, tramposos…
https://instagram.com/valentinamaleza

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: