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ValentinaMaleza

"ciclotimia intermitente"

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motivación

Improvisaremos.

Yo que, ingenua, me propuse dedicar los meses de espera a urdir el plan perfecto, aquí estoy; como al principio, pero sin cintura.

Soy la misma extraña criatura pero sin pómulos, sin tobillos, sin miedo.

Nadie me avisó de que estaría por completo volcada en tu previa existencia, que mis cinco sentidos tratarian de percibir cada pequeño cambio de mi cuerpo al crear el tuyo, que no saldría tu imagen en blanco y negro de mi cabeza, que invadirías mis noches y mis dias sin dejar espacio a planificación alguna en otros campos de una vida que quedó pausada por completo ante el anuncio de tu llegada.

¿Y qué plan voy a urdir si no pienso en otra cosa que no sea en ti y en cumplir con lo que el mundo espera que yo sea?

Improvisemos.

¿Ves ese bosque frondoso en estado vaporoso, a nuestros pies?

Es así como se ve nuestro mundo del revés.

Te acostumbrarás.

No recordarás nuestras charlas pero espero te suene mi voz para que no sean en vano las horas que paso inventando escenarios y personajes, historias de reyes, princesas y pajes, de niños salvajes, de dragones, de enanos y de gigantes, como en los cuentos de antes.

Yo que, ingenua, me propuse dedicar los meses de espera a urdir el plan perfecto, aquí estoy, sin cintura y sin miedo porque no dejo de pensar en ti.

Lo haga mejor o lo haga peor, tendrá que ser así.

Improvisaremos y no seremos como los demás esperan y eso será lo que nos haga especiales.

Tercos, valientes y reales.

Nada es lo que parece…

Si parece que me he ido, será porque vuelvo habiendo aprendido que no existe casualidad que el universo no tenga en sus planes.

Valientes en Marruecos.

​No sé por donde empezar así que escribiré como si se tratara de una carta que envío al desierto lanzándola al mar. 

Así de imposible parecîa hace apenas unos dias.

Me enamoré de Marruecos hace tres años, cuando lo visité por primera vez. Fué tan inexplicablemente emocionante que no queria marcharme y dejar sóla la playa que tanto me dió sin pedir nada a cambio.
Una vez de vuelta a España, no la sentía ya como mi casa y me costó volver a adaptarme a la hipocresía, el egoísmo, las prisas, los ceños fruncidos y el consumismo absurdo que aquí nos absorbe y nos somete.

Me cambió en todos los sentidos y la lección humana que allí recibí y que me hizo mejor persona, fué la misma que me llevó a elegir un camino del que de verdad pudiera sentirme orgullosa.

Volví a Marruecos con mi hermana poco después y me conmovió sobremanera ser recordada por las personas que había conocido allí, cuando descubrí el país. 

El año pasado acompañé de nuevo a una amiga en una escapada algo más larga y regresé, en ésa ocasión, con una horrible sensación de estar aquí, donde no debía, de dejar atrás la opción de quedarme allí donde sentía que podía ser útil, donde mi existencia tenía un sentido, donde cada día era distinto porque, en Marruecos, las personas son personas y no autómatas que siguen siempre el mismo recorrido con los ojos cerrados. Porque en Marruecos se reza al Sol, al mar y a la vida y lo que aquí llamamos vida, no es más que una pantomima que,  de tantas veces repetida hemos aceptado, la mayoría, como verdad inquebrantable.

Llegué a la conclusión, en ése momento, de que si quería algún día encaminar mis pasos hacia lo que realmente quería hacer con el tiempo que se me ha concedido aquí, sea más corto o más largo, tenía que prepararme para la aventura. 

No podía cambiar el mundo pero tal vez podría formar parte de ésa minoría comprometida con los principios y los valores que tanto echaba de menos cada vez que volvía de compartir experiencias tan humanas, tan mágicas… Tan abrumadora la amabilidad y la generosidad que allí siempre te recibe.

Y esperé un poco, confié en mi suerte y una mañana… Una idea.

@valentinamaleza

Fotografía de @yaaaizamor

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El tiempo cura o tortura según quien lo gaste y a mi me arden las horas en las muñecas.

@valentinamaleza

Reto de fadesga.wordpress.com

Frase propia. Dia 3

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Sobre cimientos de plastilina se elevan torres de arena en días de viento.

@valentinamaleza

Reto de fadesga.wordpress.com 

Frase propia . Dia 2

Ya no escuece.

El Verano de los Valientes. 3

Hace sólo una semanas que, teniendo que arrancarle las palabras de entre los dientes, pronunció al fin, aunque a trompicones, un “te quiero, pero ya no como antes”. Así decidió liberarme. Desde aquel momento, hace si llega, apenas un mes, bebo de otras fuentes cuando tengo sed.

Situémonos en el tiempo para entender a los héroes y a los villanos. Ni los buenos son, ni mucho menos, tan santos, ni los malos fueron siempre tan crueles. Dos años jugando al perro y al gato dan para desquiciar a cualquiera y, vosotras, las que cuando amáis, amáis con locura, como se amaba cuando quererse era escuchar su nombre y no poder respirar, ya lo sabréis .

Después de todo, aún no sé cómo se atrevió a volver la última vez pero más culpa tengo yo por abrirle la puerta a esas horas, por callarme las cosas, por cargar contra los demás cuando sacaban tarjetas amarillas. La culpa fue mía por dejar que una lealtad incondicional se convirtiera en una humillación pública tras otra pero no importa porque estoy en otra y ya no escuece.

Primero fuí Barbie Rambo, luego quise ser su amiga y ahora que estoy curada de espantos puedo ser quien me dé la gana. Puedo ser un koala si se me antoja y pasarme el día comiendo hojas o puedo ser una cobra y merendarme a tres como tú esta tarde.

El caso es que ahora, viendo un ejemplo de lo que espera él en una mujer, no puedo contener la risa y para que yo volviera a caer, tendría que volver a nacer.

Lo que más le molestó de mi reacción fué la sonora carcajada que solté al saber de quién se trataba esta vez. No es que me crea yo más lista que la mayoría pero, en ésta ocasión, sin caer en la exageración, se trata casi de una minusvalía. Yo también tengo las mias. En ella, es tan evidente que le falta una primavera, que entiendo que quiera cuidarla. Pobre diabla. Por más que le creciera el pelo, ésa mediocridad no hay melena que pudiera taparla.

Vi en ése mismo instante la famosa luz al final del túnel.

Para ser quien él quería que yo fuera, tendría que desaprender, olvidar, ignorar y lobotomizar, ser más simple que una zapatilla, tirar de apellido y dejar el cerebro al sol.

Y de aquí, de ésta revelación, parte la decisión más drástica de mi vida.

Un billete sólo de ida.

Escribiré a medida que encuentre las cosquillas que busco y tendrá que ser un cambio muy brusco porque, como dice la canción, quiero acción y aquí no pasa casi nada.

Ser, oír y callar.

Gozar mucho,  liarla parda, reírse de todo, llorar por nada,
dejarse hacer, saber soltar, echar de más, ser de verdad,
dejarse ver, perder el miedo, romper barreras,
aprender a caer, ofrecerse a curar,
amortiguar golpes, construir, desaprender, inmadurar,
ser rarita, subir mentón, recompensar,
agradecer, arriesgar, saber perder,
aceptar, poner la otra mejilla, perdonar,
olvidar, ser, oír y callar.

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Valentina Maleza

Qué bonita eres, coño!

Soy muy bonita. Más que la mayoría, según mi madre; más que ninguna, según mi abuela y del montón tirando para arriba según mi hermana, que le cuesta un piropo la misma vida y de las guapas es ella la que más.
Soy bonita, como todas.

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Soy de las que sale de casa sin intención de comerse el mundo, sólo con un saquito de ilusión parvularia y varias capas de paciencia infinita, sabiendo que todo llega, que se trata, sobre todo, de abrir bien los ojos, de estar atenta a los cambios y de practicar ese egoísmo suave y traslúcido que separa la lealtad y el compromiso del más puro y opaco egocentrismo.
Soy bonita cuando río y cuando lloro, siendo en cada momento tan real, coherente y oportuna como frágil, transparente e incontrolable.
Soy bonita porque sí, porque soy, que ya es mucho.
Es bonita la que enamora por lo que calla, la que mira fijamente y se ahorra el discurso, la que se sabe especial, la que se guarda un as en la manga y nunca lo saca.
Soy bonita porque soy de verdad … Y las cosas son bonitas porque son como son.

Podría

Según Palahniuk, para iniciar una nueva etapa, la anterior tiene que quedar completamente cerrada y libre de pecado.

Podría hacer una morbosa y detallada lista de todos y cada uno de los momentos más bochornosos de mi vida. Podría incluso describir la escena, lanzarlos por capítulos y hacer una serie que llamaría “Perdiendo la dignidad”.
Podría.
Voy a ser la bestia.
Cuando ya no tienes nada que perder, la vida se convierte en un abanico infinito de opciones de supervivencia. La idea más absurda puede ser la más rentable.
Voy a ser la bestia.

Mi plan es algo abstracto pero es cuestión de adquirir la confianza que perdí en Nunca Jamás, bajarme del unicornio y esperar. No demasiado. Y dejarse llevar por la intuición. No demasiado.
Necesito una idea y algo de suerte.
Voy a ser la bestia.

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