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ValentinaMaleza

"ciclotimia intermitente"

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tonta

Mi ventrículo izquierdo.

Ensaya la cara que vas a poner cuando me veas pasar y sepas que ésa será la última vez.

Ensaya lo que te vayas a inventar para salvar el diente que te queda.

La distancia que separa dos universos, se acorta y agota el tiempo como se agotan las excusas y, con ése cerebro que ya no usas, tendrás que exprimirte los sesos de nuevo, ser muy creativo y dar voz al títere en el que te has convertido.

Todo lacayo busca consuelo en su pelo.

Cuidado con los enredos.

Vuelve a pensar en mí cada vez que caiga un vaso al suelo y se esparzan los cristales por todas partes.

Cada vez que abra la boca y tiemblen los diccionarios, cada vez que se vuelva loca y te preguntes si tendrán razón los que aseguran que cambiaste, a peor, entonces serás más verdad que nunca y tal vez te devuelvan la corona.

Cuando te canses de la sumisión, te deshagas del yugo que llevas al cuello y ya no te baste con su pelo, muerde fuerte los nudillos de todos tus dedos.

Arranca los recuerdos de un tirón y escúpeme por una buena causa.

Recuerda que una vez fuiste mis domingos de resaca pero aquí sólo hay agua y ya no escuece.

Ensaya la cara que vas a poner cuando sepas de quién se ríe el mundo.

Tú que te burlabas del fruto del amor de los demás, ahí va el segundo y que me parta un rayo en dos si miento cuando digo, que hay lenguas de cemento que fueron testigo.

Ensaya qué vas a decir ahora que me la trae al pairo y puedo sobrevolar océanos y continentes.

Si supieras hacia dónde guiaste mis pasos sin querer…

Tal vez algún día tenga que agradecer todos los botes de mercromina que gasté para curar mi ventrículo izquierdo.

Pobre diabla. Por más que le creciera el pelo, tal mediocridad no hay melena que pudiera taparla.

Fragmento de: El Verano de los Valientes.3 / Ya no escuece.

https://instagram.com/valentinamaleza

Ya no escuece.

El Verano de los Valientes. 3

Hace sólo una semanas que, teniendo que arrancarle las palabras de entre los dientes, pronunció al fin, aunque a trompicones, un “te quiero, pero ya no como antes”. Así decidió liberarme. Desde aquel momento, hace si llega, apenas un mes, bebo de otras fuentes cuando tengo sed.

Situémonos en el tiempo para entender a los héroes y a los villanos. Ni los buenos son, ni mucho menos, tan santos, ni los malos fueron siempre tan crueles. Dos años jugando al perro y al gato dan para desquiciar a cualquiera y, vosotras, las que cuando amáis, amáis con locura, como se amaba cuando quererse era escuchar su nombre y no poder respirar, ya lo sabréis .

Después de todo, aún no sé cómo se atrevió a volver la última vez pero más culpa tengo yo por abrirle la puerta a esas horas, por callarme las cosas, por cargar contra los demás cuando sacaban tarjetas amarillas. La culpa fue mía por dejar que una lealtad incondicional se convirtiera en una humillación pública tras otra pero no importa porque estoy en otra y ya no escuece.

Primero fuí Barbie Rambo, luego quise ser su amiga y ahora que estoy curada de espantos puedo ser quien me dé la gana. Puedo ser un koala si se me antoja y pasarme el día comiendo hojas o puedo ser una cobra y merendarme a tres como tú esta tarde.

El caso es que ahora, viendo un ejemplo de lo que espera él en una mujer, no puedo contener la risa y para que yo volviera a caer, tendría que volver a nacer.

Lo que más le molestó de mi reacción fué la sonora carcajada que solté al saber de quién se trataba esta vez. No es que me crea yo más lista que la mayoría pero, en ésta ocasión, sin caer en la exageración, se trata casi de una minusvalía. Yo también tengo las mias. En ella, es tan evidente que le falta una primavera, que entiendo que quiera cuidarla. Pobre diabla. Por más que le creciera el pelo, ésa mediocridad no hay melena que pudiera taparla.

Vi en ése mismo instante la famosa luz al final del túnel.

Para ser quien él quería que yo fuera, tendría que desaprender, olvidar, ignorar y lobotomizar, ser más simple que una zapatilla, tirar de apellido y dejar el cerebro al sol.

Y de aquí, de ésta revelación, parte la decisión más drástica de mi vida.

Un billete sólo de ida.

Escribiré a medida que encuentre las cosquillas que busco y tendrá que ser un cambio muy brusco porque, como dice la canción, quiero acción y aquí no pasa casi nada.

Lo tuyo no es amor, es una labor social que te compensan a lametazos.

@valentinamaleza

Reto de fadesga.wordpress.com

Frase propia Dia 1

Cuidado conmigo, amor mío.

Cuidado conmigo, amor mío. He aprendido a dormir con los ojos abiertos, a llorar hacia adentro, a estar allí sin ser vista… Como a la más veterana de las periodistas, llegan a mí las noticias sin preguntar siquiera porque, de entre todos los humanos, tú eres el único que aún no se ha enterado de que elegiste a la más tonta porque aún no me has olvidado.

Buscando lo más opuesto a lo que de mí te atrajo, diste con su encefalograma plano.

De todos los cerebros, el menos sano.

Aún puedes caer más bajo.

No sabes cuánto me alegro de tu medalla de bronce en los paralímpicos del amor. No sabes cuantas risas nos has proporcionado a los que, además de tener cerebro, también lo usamos para algo más que juzgar y fingir.

¿No decías que era una loca desquiciada ésta con la que ahora te haces fotos en la cama?

Somos todas unas desequilibradas.

Mi pequeño mentiroso, se ven tan pequeñas tus manos en las fotos… Son como las pezuñas de un puerco espín, pero cuidado conmigo, amor mío. Todos tus atentados me han servido para aprender a dormir con los ojos abiertos.

Sabes que ya no conozco el miedo, que hace tiempo que no te creo, que regresaste tantas veces como estrellas llenan el cielo una noche tranquila en mitad del desierto…

Cuidado conmigo, amor mío porque la caja de Pandora puede abrirse en cualquier momento.

Si escupes hacia arriba, siempre te caerá en la cara. Es una sencilla lección de vida y la tengo bien aprendida.

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Pesada.

Éstos ojos dicen a pies juntillas lo que les dicta el alma, en un brote de sinceridad dantesco que me convierte en la mala de todos los cuentos, de narradores ebrios, casi siempre y, pese a ser muy amiga de la ironía, me molesta sumamente la hipocresía que se te escapa entre los dientes.

Eres tu propia caricatura.
Adicta a los elogios, te vendiste a cualquier precio y parece que tienes lagunas, tontuna, así que te recuerdo que todo aquello de lo que presumes te fué cedido, heredado o reconstruido, que los principios y valores no son sólo cosa de pobres y la vida es algo más que botox y ginebra.
Tu tienes cien bolsos, pero yo tengo más calle y eso no hay quirófano que lo cambie, te lo aseguro.

No pretendo engañar a nadie con caras angelicales ni pomposos planes; se me ve venir de lejos y deberías agradecerlo, pues es un regalo la transparencia, justo lo opuesto a tu dedicación por guardar las apariencias.
Las cosas son bonitas porque son como son: sin artificios, sin trampa ni cartón… y a esto juego con ventaja, señorita.

Mi suerte te irrita, a mi me aburre tu discurso de reina destronada…. Que pesada.
Cada fin de semana, con dos copas de más, la misma cantinela que sólo revela un preocupante y bochornoso narcisismo que, si no te lleva al abismo, te llevará a mi, que es casi lo mismo.

Si hay dos mundos opuestos tienen que ser los nuestros, cada vez más, y yo que me alegro.

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Valentina Maleza

Más tonta que nunca.

Sobre cimientos de plastilina se elevan torres de arena en días de viento.
Te espero sentada, sin prisa, pero agotada,
sintiendo arañarme la espalda el miedo
entre cientos de tontos mirando el dedo.
Sigo en aquel banco, discreta, casi borrada, como la dama de hierro forjada.
Te espero con los ojos cerrados y la puerta abierta; de par en par, ahora exprimida de la ignorancia todo su atrevimiento.
De tan lista, soy lerda; agotando paciencias, dejando ganar al tiempo,
tensando la cuerda que unía dos universos, que de tan parecidos, resultaron ser opuestos
y aquí en éste banco, alicatada, entre cientos de tontos mirando el dedo,
me siento más tonta que nunca pero lo soy mucho menos.
Porque “de buena soy tonta, pero de tonta, soy bastante hija de puta”.

Valentina Maleza

Miau

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…y si maullar como lo haces tu, Macarena, sirviera para conseguir lo que quiero , si fuera ésa la solución, me subiría a los tejados a propagar el eco de mis quejas, hacer públicas mis más secretas exigencias y gritarle al mundo que estoy aquí, que no soy de piedra, que el pragmatismo conmigo pierde su fuerza…

Valentina Maleza

Tonta mía.

No te has dado cuenta, marinera, que no hay apartada orilla, que aquí no se juega a nada, que sólo apuesta el que gana, que hay silencios imperturbables, corazones inalcanzables y besos que no pueden esperar a mañana?

No te has dado cuenta, alma de cántaro, que el cerebro se deja en casa, que las ideas no se regalan, que hay mucha hiena entre el rebaño y aunque guardes tus secretos como oro en paño siempre hay un tonto en cada esquina, seres de mediocridad divina, que ocupan todo el día a ocultar su inanición y su naturaleza mezquina?

No te enteras, tonta mía, que se exhibe la hipocresía y se castiga todo aquello que molesta o incomoda pese a ser tanto o más cierto y hablar bajo juramento no te va a garantizar que se pueda eternizar en el tiempo tu verdad.

Nos fabrican en serie y te matarán de aburrimiento.

Valentina Maleza

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